El pasado jueves comenzó la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos del 18 al 25 de enero.
En este marco, Su Santidad Benedicto XVI invitó a la comunidad de fieles a reflexionar las palabras del Evangelio de San Marcos: “Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”, y explicó que esa frase, “pone en relieve dos aspectos de la misión de toda comunidad cristiana: el anuncio del Evangelio y el testimonio de la caridad”.
Confesó su entusiasmo en la posibilidad de la reconciliación de las comunidades cristianas, explicando que lo importante es traducir el mensaje de Cristo en iniciativas concretas de solidaridad que favorezcan el camino de la unidad.
El Pontífice señaló que durante sus años de servicio a la Iglesia y en los encuentros con representantes de las iglesias y comunidades eclesiales, ha notado cuánto se siente el deseo de unidad. “la experiencia con el Patriarca ecuménico Bartolomé I de Estambul –reveló el Papa-, y otras similares, han acrecentado la esperanza en mi corazón”.
El Santo Padre reconoció que el camino de la unidad de los cristianos es ciertamente largo, por lo que pidió no desanimarse sino seguir recorriéndolo, contando con la ayuda de Cristo.
El jueves 25 de enero, fiesta de la Conversión de San Pablo Apóstol, el Papa presidirá en la Basílica de San Pedro Extramuros la celebración de las Vísperas, con la que clausurará la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. (Fuente “L’ Osservatore Romano”).
EVANGELIO LEIDO EN LA SANTA MISA DEL DÍA 21 DE ENERO DE 2007.
Según San Lucas (Lc. 1, 1-4, 14-21). Escuchar pista 55
Reflexión: El beato Santiago Alberione decía que la Sagrada Escritura es “una carta de Dios a los hombres”, muchos nos resistimos a leerla, para no pocos es difícil de entender, y para otros por falta de costumbre.
En el Evangelio, Jesús llega a su tierra y entra a la sinagoga y lee un pasaje de la Escritura. Ahora es Él quien debe explicar la Palabra: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la Buena Nueva, para anunciar la liberación a los cautivos, para dar la libertad a los cautivos y proclamar al Señor”. Ésta frase encierra la esencia del mensaje cristiano. Anunciar a todos la Buena Nueva.
Nosotros, ¿cómo reaccionamos?, y no me refiero ante la proclamación, sino a sus efectos; recordemos que muchos de nosotros de una u otra manera, somos esclavos, vivimos oprimidos. Jesús viene a nosotros, ¿salimos a su encuentro?, ¿me dejo liberar? Muchas de las veces soy yo mismo el principal obstáculo, estoy a gusto así, no quiero dejar de pecar. Pero Jesús me invita a volver a Él y disfrutar de la verdadera libertad. No nos resistamos y gocemos de lo que Cristo está ofreciendo. (Síntesis “El Domingo” Semanario de instrucción religiosa del 21 de enero de 2007).
Recordemos esta semana que el Espíritu de Dios está sobre nosotros, para llevar a los pobres la Buena Nueva, para anunciar la salvación a los cautivos y la curación a los ciegos; para dar la libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor. (Fuente: “Desde la fe” # 517 del 21 de enero de 2007 Padre Oscar Arias).
Por eso los cinco puntos para saber si no ponemos obstáculos para ser liberados por Jesús, son:
2.- Si queremos salir del error o pecado de vivir llenos de miedos y culpas, aceptando a Jesús en nuestra vida.
3.- Si no nos resistimos y gozamos de lo que Cristo nos ofrece, sin pretextos ni excusas.
4.- Si estamos dispuestos a ser evangelizados con la guía del Espíritu Santo, y así evangelizar a otros al mismo tiempo.
5.- Si estamos consientes de la importancia y necesidad de anunciar la salvación y libertad a los cautivos y oprimidos que viven así por una exagerada religiosidad externa, sin el conocimiento de Dios por su Palabra.
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